Blog  

Reaseguro

El reaseguro no proporcional: Reaseguro de exceso de perdida

Prioridad / límite de cobertura

El reaseguro de exceso de pérdida (en inglés Excess of Loss, abreviado: XL) tiene una estructura muy distinta a la de las modalidades proporcionales comentadas anteriormente. Mientras que en las modalidades proporcionales son las sumas aseguradas las que determinan la cesión, en el reaseguro de exceso de pérdida lo son los importes de los siniestros. En este tipo de reaseguro, el asegurador directo asume por cuenta propia hasta un determinado límite (prioridad) todos los siniestros del ramo definido en el contrato, independientemente del importe de la suma asegurada. Los siniestros que superen este monto tiene que pagarlos el reasegurador hasta el límite de cobertura de convenido. Así, mientras que en los contratos proporcionales el reasegurador participa en todos los siniestros que afecten las pólizas reaseguradas, en los contratos de exceso de pérdida el reaseguro paga, hasta el límite de cobertura convenido, “solamente” aquellos importes por encima de la prioridad.

Así, mientras que en los contratos proporcionales el reasegurador participa en todos los siniestros que afecten las pólizas reaseguradas, en los contratos de exceso de pérdida el reaseguro paga, hasta el límite de cobertura convenido, “solamente” aquellos importes por encima de la prioridad.

Coberturas WXL-R y Cat -XL

El reaseguro de exceso de pérdida puede dividirse generalmente en coberturas por riesgo (WXL-R) y coberturas para casos de cúmulo (eventos catastróficos). Este tipo de contrato responde al deseo de todos los aseguradores directos, que quieren retener la mayor parte de la prima bruta sin tener que renunciar por ellos la protección de reaseguro en el caso de grandes siniestros. Sin embargo, estos aseguradores están también “comprando” un mayor riesgo que con el reaseguro no aporta ningún descargo. De este modo, con el reaseguro no proporcional aumenta considerablemente el peligro de que el asegurador directo tenga efectivamente que pagar con sus fondos propios un siniestro por el importe de la retención elegida.

La historia de este tipo de contrato es mucho más reciente que la de los contratos proporcionales, pues comenzó a imponerse tan solo en los años setenta. Una razón importante de ello puede consistir en el hecho de que la repartición de las primas entre asegurador directo y reasegurador no se da directamente- como en el reaseguro proporcional- por la estructura del contrato. Más bien, el reasegurador tiene que estimar desde el principio la siniestralidad con la que ha de contar en el futuro bajo este tipo de contratos.

Fuente

Autor: Compañía Suiza de Reaseguros ©1999

Reinsurance & Risk Division

5.a edición revisada

Fecha: 09 Octubre 2017